Himnología Parte III

por | Nov 30, 2021 | Himnos | 0 Comentarios

Jeremy Begbie: Uno de los teólogos más importantes cuyo hilo de pensamiento principal es la música. 

La oposición a la nueva música

Thomas Sims: en 1723 hubo una gran controversia no sólo sobre la poesía y las versiones antiguas de los salmos y las versiones nuevas pero Thomas escribe un panfleto donde expone sus objeciones a las nuevas melodías, es decir, a favor de la gente que pensaban que no deberían existir nuevas melodías (se puede ver que la controversia por escribir nuevas melodías no es nada nuevo)

  • Una nueva lengua.
  • No es tan melodiosa: Hay tantas canciones nuevas que nunca nos las vamos a aprender. 
  • Crea disturbios y hace que la gente se comporte de manera indecente y desordenada.
  • Es propia de los cuáqueros y pop y usa los instrumentos. 
  • Los nombres dados a las notas son carnales, incluso blasfemos. 
  • Es un truco para obtener dinero. 
  • Las personas pasan mucho tiempo aprendiéndolo lo que provoca que pasen las noches desordenadamente. 
  • Son propios de jóvenes advenedizos y lascivos (En el gran despertar con Jhonatan Edwards los jóvenes solían reunirse por las tardes para cantar himnos y eso era una preocupación)

La música de los himnos y la cultura

Una de las muchas cosas que nos explica la carta a los gálatas es que no hay una expresión cultural pura del evangelio. Si un líder de la Iglesia no es capaz de aceptar el estilo de música rock cómo va a aceptar otro estilo musical o expresión cultura. Quizá el problema de muchos es que vinculan de manera muy estrecha la música clásica occidental con la Biblia como si los dos fueran lo mismo. Primordialmente los presbiterianos y los bautistas conservadores son los que más se quejan de este tema de la música. Y lo que hacen es crear una barrera para el evangelio. 

Al final lo que se ha creado es una barrera racista en cuanto a la alta cultura o la baja cultura. Por ejemplo con la música clásica se tiene la percepción de que es más culta y cuando la vas a oír vas a un salón con silencio, con un aura de reverencia y sofisticación cuando en el momento de su composición y para los entornos en los que se compusieron tenían más parecido a lo que hoy podríamos denominar como un pub de jazz.

El lenguaje clasista de los himnos

Hay un punto en mucha de la música de la Iglesia (en forma de himnos) donde las palabras que fueron escritas para los menos educados se establecen en estilos musicales que están asociados con la clase alta. Es irónico. Y cuando la gente habla de ciertos estilos musicales que son mundanos me gusta recordarles que John newton, el escritor de Sublime Gracia, Oh dulce Nombre y muchos más himnos famosos se negó a que el mesías de Handel se presentara en su iglesia porque pensó que la música era demasiado mundana.

Lo interesante es que lo que mucha gente considera la marca de agua de la música de la Iglesia hace 200-300 años, los escritores de himnos pensaban que el estilo musical era demasiado mundano. 

Hay más ejemplos de esto: En los días de Calvino, encarcelaron a Louis Bourgeois, que escribió todas las melodías originales de los salmos de Ginebra, por cambiar una de sus propias melodías. Y Calvino insistió en que no se podían crear armonías ya que eso no era una expresión de unidad. A pesar de que se compusieron armonizaciones de los salmos de Ginebra desde muy temprano para que las familias cantaran juntas no se lo permitían e incluso se ha llegado a argumentar que el diablo estaba en el cuarto intervalo y se conocía como el intervalo del diablo.

Todo esto es una locura y al final se trata de personas utilizando la Biblia para dar justificación a algo que simplemente tiene que ver con el gusto.

Los factores sociales de la música

Jeremy Begbie argumentaría utilizando este ejemplo cuando decían que el piano era el instrumento «sagrado»: La nota del blues no puedes interpretarla en el piano, está entre la tercera bemol y la segunda. Puedes cantarla, puedes doblar la cuerda de la guitarra para interpretarla, pero no puedes tocarla en el piano. Así que las personas que quieren argumentar que el piano está más en línea con el orden creado, simplemente están equivocadas. Entre otras cosas porque, por ejemplo, el piano tiene una afinación templada (significa, a grosso modo, que está un poco desafinado en cada tecla por medio de una afinación que regula las ondulaciones de la cuerda al ser golpeadas).

El orden creado no es el único responsable de la forma en que escuchas música. Hay factores sociales.

Al mismo tiempo somos criaturas encarnadas y en casi todas las culturas las notas agudas parecen tener un tipo de significado que es universal y transcultural porque, el cuerpo humano, cuando entra en pánico suena agudo. 

William Edgar tiene un libro que se llama Taking Note of music donde habla mucho sobre la visión del pacto de la música y acerca de que la música se vive en obediencia ante Dios. Habla de la idea griega de que la humanidad, de alguna manera robó la música de los dioses y la lleva al cristianismo donde Dios nos ha dado la música directamente y esa no es la manera en la que lo explica la Biblia. La Biblia habla de la música como una actividad cultural humana que hace uso de lo que Dios ha creado. Y las cosas que Dios ha creado tiene un significado, pero realmente es importante alejarse de la idea de que la música es algo divino que nos ha sido transmitido. Parece que muchos cristianos reformadores no se dan cuenta de cómo sus ideas se derivan más de Platón, a través de Agustín, a través de Calvino y no de la Biblia. 

(Objeción propia: Dios canta en Sofonías 3.17, hay adoración musical en apocalipsis, los salmos y la importancia de la música en la adoración bíblica)

La música antes de la reforma

Hay información escasa (y a veces contradictoria) de la música antes de la reforma. Pero hay algunas cosas interesantes:

  • Plinio el joven escribe al emperador entre el 111 y el 112 d.C diciéndole que los cristianos que él conocía querían reunirse en día antes del amanecer y cantar un himno a Cristo como a Dios. 
  • También tenemos que las referencias que se hacen a la música de los primeros cristianos es que cantaban canciones nuevas, no sólo salmos
  • Hay un consenso creciente entre los eruditos de la liturgia y la adoración que dice que contrariamente a lo que se pensaba anteriormente el culto cristiano fue muy diverso incluso en sus orígenes apostólicos bíblicos. Multilineales en lugar de mono-lineales en su desarrollo y estrechamente relacionados con las diversas expresiones y orientaciones culturales, lingüisticas, geográficas y teológicas de las distintas iglesias a través de los primeros siglos del cristianismo. Esto significa que no había una liturgia pura desarrollada en Jerusalén por los apóstoles y luego infundada al resto. Sino que la diversidad cultural y la expresión en las diversas iglesias establecía las formas. Estas formas se estuvieron desarrollando durante siglos. No es hasta el concilio de Nicea que comienza ha existir un establecimiento litúrgico. Habían tradiciones de adoración indígenas e incluso liturgias que crecían en diferentes áreas, esto se debía seguramente a que había diferentes grupos de idiomas (latín, griego, arameo, árabe). La no obligatoriedad de contraer una expresión cultural comenzó a debatirse en el concilio de Jerusalén. 

Los primeros himnos que conocemos fueron escritos en siríaco. Los himnos en griego y en latín parecen provenir más del siglo IV. 

Los 1.000 Años de silencio en las iglesias

En el siglo IV se produce el concilio de Laodicea (un concilio oriental en el 365) y en ese concilio (en el canon 15) se restringe el canto a coros entrenados de sacerdotes. Dice: Nadie más cantará en la iglesia excepto los cantantes canónicos que suben al ambón y lo harán de un libro. Los estudiosos no saben determinar de dónde surgió esto y cuánto tiempo duró exactamente pero no pasó mucho tiempo hasta que los laicos no cantaran. Esto fue así hasta John Huss en 1415. Así que pasaron más de 1.000 años sin que se cantara en la iglesia. 

Hay algo realmente extraño en la adoración donde básicamente vas y te sientas y miras y ni siquiera puedes cantar. Por ejemplo, cuando Calvino va a Ginebra los habitantes de Ginebra no habían cantado en 1.000 años. Y mirándolo con retrospectiva podemos decir que Calvino tomó algunas malas decisiones sobre la música de la Iglesia, pero es que básicamente estaba empezando desde cero. 

Algunos himnos y su procedencia

Muchos de estos himnos se escribieron de manera devocional y privada por laicos y la mayoría de ellos son redescubiertos en el siglo XIX con el movimiento de Oxford (un movimiento en la iglesia episcopal para regresar a la iglesia primitiva de muchas maneras) así que ellos comienzan a buscar himnos en latín y griego y traduciendo muchos de ellos. 

Parece que hay evidencias de que hubo una tradición de adoración musical en Asia menor a finales del siglo I y se le atribuye a Ignacio la introducción de esta práctica según Tertuliano. El historiador (que vivió en el siglo II) decía que un creyente podía elegir en su boda cantar una canción de las Escrituras o de su propia composición. Eusebio afirma que a principios de los años 200 había una gran cantidad de canciones sagradas en la iglesia. Recomendamos leer el libro de E.E. Ryden llamado la historia de los Himnos Cristianos.

Lo que se solía hacer era utilizar melodías de canciones populares para elaborar himnos que combatieran las herejías de los primeros siglos. Por ejemplo, Ambrosio usó himnos en latín para combatir el arrianismo.

¿Cómo creemos que suenan estos primeros himnos? Atanasio escribió un testimonio de cómo se sintió realmente atraído por el cristianismo a través de estas canciones que escuchó, no sólo por las predicaciones. Él decía que el canto era más como hablar que como cantar. No tenía instrumentos ya que estos estaban estrechamente asociados con el paganismo y la mayoría de los padres de la Iglesia se oponían a que estos se usaran. 

Es curioso porque en el templo se utilizaban muchos instrumentos para la adoración, pero la iglesia primitiva se ponía muy nerviosa con eso. 

Los primeros himnos de la historia

Los primeros himnos que tenemos son las odas de Salomón. Thomas Schreiner ha estado involucrado en tomar estas odas y que compositores cristianos modernos intenten convertirlos en poemas porque no son canciones como las que cantaríamos actualmente. Estaban escritas en siríaco (una especie de lenguaje semítico) escrito en Antioquía (gran lugar de envío de misioneros De la Iglesia primitiva). Fueron descubiertos en 1909.

El tema principal de las odas de Salomón es la alegría de experimentar la aceptación, el amor, la aparición del Mesías. Además aparecen numerosos aspectos de la vida de Jesús.  Aquí están todas las odas y a continuación podemos leer la primera oda:

1 El Señor está sobre mi cabeza como una corona, y nunca estaré sin Él. 
2 Ha trenzado para mí una corona de Verdad, y sus ramas dan brotes en mi. 
3 Pues no es como una corona muerta que no puede germinar, porque Tú vives en mi cabeza y has florecido sobre ella, 
4 Y Tus frutos están maduros y son perfectos, están llenos de Tu salvación

Como se puede ver está llena de imágenes y son imágenes geniales porque son imágenes a las que no estamos acostumbrados. 

Los primeros himnos griegos

Los primeros himnos griegos datan del siglo II y nuevamente son como prosa. Hay pocos griegos, como Clemente de Alejandría que escribieron en estas formas clásicas. 

Además, en la iglesia oriental, después del cisma, y nuevamente estos himnos se redescubren por el movimiento de Oxford y realmente muchos de ellos son del siglo X y XI y aunque están escritos en griegos no son tan antiguos como el idioma puede dar a entender. No son himnos de la Iglesia primitiva. 

Pero quizá es importante resaltar las características de los himnos griegos:

  • Adoración pura: Constantemente habla de la gloria de la divinidad. Las perfecciones divinas, el misterio de la encarnación y el triunfo de la resurrección. La naturaleza De Dios y la revelación de su amor eterno y majestad divina se convierten en el tema constante de adoración.
  • Es casi siempre objetivo: Casi nunca trata de cómo se siente el autor. No se preocupa casi nunca de la respuesta del alma humana al mensaje del evangelio y seguramente aquí radica su principal debilidad. Sin embargo, como pura adoración el himno griego nunca ha sido superado. Normalmente se eleva a alturas demasiado sublimes a las que rara vez llegan los himnos de la Iglesia occidental. 

Hay una diferencia en esto del motor de la fe en la iglesia occidental y la iglesia oriental. En la iglesia oriental es más acerca de la divinidad, la trinidad, la encarnación y la resurrección. Sin embargo en occidente el motor es la cruz. Y esto lo reflejan los himnos. 

Cuando miras la historia de los himnos en su conjunto puedes ver que hay diferentes énfasis en diferentes períodos y en diferentes grupos que parecen unirse y ayudar a equilibrar las cosas. Sería bueno que los protestantes cantaran algunos himnos orientales porque sacaría a relucir aspectos de Dios que comúnmente no están presentes a menudo en la adoración 

Los primeros himnos en latín

Los primeros himnos en latín que conocemos proceden del 365 a.C. Pero realmente la persona que podríamos nombrar el padre de los himnos en latín es Ambrosio. Agustino dice sobre ambrosio:

Lloré por la belleza de tus himnos y cánticos y me conmovió poderosamente el dulce sonido de tu iglesia cantando. Los sonidos fluyeron en mis oídos y la verdad fluyó en mi corazón.

Heenry Foote en su libro Tres siglos de himnos estadounidenses dice: Hay una similitud sorprendente entre la métrica de los salmos en inglés y la forma literaria de los primeros himnos de la Iglesia romana que se conservan. [refiriéndose a los himnos en latín de San Ambrosio y sus seguidores en los siglos IV y V]

Los himnos de Ambrosio rompieron el molde de las métricas clásicas porque aunque eran métricas en latín clásicas, se separaron de estas y se escribieron en la forma más básica de prosa basada en el acento en lugar de la cantidad (método que se había utilizado durante mucho tiempo en las canciones). 

Dicho de otra forma: Ambrosio estableció la forma de himno litúrgico en latín siguiendo el modelo de las canciones populares actuales. De manera muy similar a cómo la métrica de los salmos del siglo XVI seguían el patrón de las baladas populares. Nuestro patrón de métrica larga tan familiar en las canciones populares es prácticamente el mismo que el de los himnos de Ambrosio pero en Inglés.

8-8-8-8 es la métrica Ambrosiana que es una métrica de canción folclórica.

La influencia de la música folclórica en los himnos

Paul Westermeyer, un gran erudito de la música eclesiástica, luterano que escribió su libro llamado Tadium y que habla de la historia de la música, no resalta el papel de la música folclórica en ese libro y de hecho, Kevin Twit le preguntó sobre ello en una conferencia y admitió que era una crítica justa. 

Muchas de las personas que intentan favorecer lo que podríamos denominar los estilos de música más santos o elevados se han aferrado a ese libro para determinar lo que es la buena música pero realmente la música folclórica ha tenido una influencia muy grande en la música cristiana y la música congregacional ha estado conectada con la música folclórica innumerables veces. 

El enfoque de los himnos en Latín en la cruz

Los himnos en latín no fueron ideados para cantarlo por la iglesia porque la iglesia no cantaba en esa época (por lo menos los laicos) sino por los sacerdotes en las celebraciones. Sin embargo se puede apreciar la diferencia en el enfoque de la Cruz en comparación con los himnos griegos:

Adoremos al salvador ahora y por siempre
Alabémosle siempre bajo los cielos 
Postrado, acostado, sufriendo, muriendo 
En la cruz un sacrificio

Obteniendo la victoria y la vida 
Ahora en gloria Él se levanta. 
Deja hombre de trabajar, Cristo es suficiente
Él es toda nuestra justicia 

Él es nuestro Salvador, 
Nos ha librado para siempre de la angustia terrible.
A través de su mérito heredamos
Luz y paz y felicidad 

Los pecados se cortaron
Los lazos son liberados
Cristo ha herido la cabeza de la serpiente
Ya no es el infierno más fuerte, es llevado cautivo.

Cristo ha resucitado de la prisión de la muerte 
Y de la tumba que la luz ha derramado
Por su favor alabado sea por siempre
A Dios el Padre diciendo

Alaben al Salvador, alábenlo por siempre 
Hijo De Dios, nuestro Señor y Rey 
Alaba al Espíritu a través del mérito de Cristo
Él es nuestra salvación. 

A pesar de que el enfoque está en la cruz, la resurrección también es muy palpable.

Gregorio el Grande y los himnos

Se convierte en Papa en el año 590. Hay diferencias de opiniones pero se podría considerar que aportó cosas negativas y positivas. Y por supuesto también en la historia de la música en la iglesia. 

Cosas positivas: 

  • Reunió toda la música litúrgica conocida en un solo lugar. Él creía que los himnos de Ambrosio se habían corrompido y que ya no eran lo suficientemente apropiados o reverenciales. 
  • Por lo tanto estableció una escuela de canto en Roma donde se entrenaban a los sacerdotes en la manera correcta de cantar (De ahí surge el canto gregoriano) para luego enviarlos a todas partes del imperio. Así que estandarizó la música De la Iglesia.

Cosas negativas:

  • Destruyó los estilos musicales indígenas.
  • Con la institucionalización de la música, cantar se convirtió en algo del pasado. Y aunque la música de la iglesia se dignificó más (supuestamente), como resultado, solo pueden cantarlo correctamente los coros y los clérigos capacitados y los laicos se redujeron a adoradores pasivos silenciosos y el himno congregaciones fue reemplazado por una liturgia clerical. Los himnos que se escribían eran principalmente himnos de oficio empleados por monjes en monasterios y canciones para las vísperas de las festividades.

Hay más himnos en latín que no son himnos litúrgicos. Incluso Tomas de Aquino escribió algún himno (o por lo menos se le atribuye)

Muchos de los himnos litúrgicos en latín eran una meditación acerca de Cristo en la Cruz pasando por diferentes partes de su cuerpo. Muchas de ellas fueron escritas de manera devocional.

Acerca de los himnos medievales en Alemán

En Alemania hay un impulso en la época medieval de cantar incluso aunque las autoridades lo repriman. Hay un movimiento suizo alemán del siglo XIV llamado Los Amigos De Dios que aunque seguían siendo católicos eran muy pietistas y místicos. Algunos miembros de ese movimiento como Henry Souza o John Taller escribieron muchos himnos y estos fueron traducidos por una dama victoriana inglesa en el siglo XIX 

Al igual que muchos de los himnos en latín, lo normal es que estos himnos tuvieran un carácter devocional y es por ello que no terminaron siendo usados congregacionalmente. 

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